La diabetes en los dientes
¿Afecta la diabetes a mis dientes?
La diabetes es una enfermedad que afecta a varios órganos y se caracteriza por un aumento de la glucosa de la sangre. En el 2030 se prevén 370 millones de diabéticos en el mundo y en España actualmente más de 5 millones de personas la padecen.
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La glucosa es la energía que necesita nuestras células para vivir. Se ingiere con los alimentos y se absorbe durante la digestión pasando a la sangre. Entrará en las células gracias a una puerta que se abre con una llave llamada insulina. La insulina es una hormona producida por el páncreas. Si no hay llave (diabetes tipo I) si además la cerradura no funciona (diabetes tipo II), la glucosa no entra en la célula, sube en exceso en la sangre (hiperglucemia) y se produce la enfermedad.
Los síntomas de la diabetes (regla de las tres ¨P¨) son:
. Polifagia: aumento anormal de la necesidad de comer
. Polidipsia: incremento de la sed
. Poliuria: emisión excesiva de orina
A esto se añade pérdida de peso y debilidad. Si no se controla aparecen complicaciones agudas o crónicas.
En la boca, si el paciente diabético no se trata adecuadamente, vamos a encontrar:
. Mayor susceptibilidad a las infecciones como candidiasis, caries, periodontitis, abscesos, alveolitis, glositis, etc.
. Boca seca (xerostomía), parotiditis y halitosis (mal aliento)
. Retraso en la cicatrización de las heridas
Un paciente diabético bien controlado no presenta ninguna contraindicación para ser tratado en una Clínica Dental
Periodontitis y la diabetes
Especial relación existe entre periodontitis y diabetes. La una predispone a la otra. La periodontitis puede ser un primer signo de diabetes. Si no se controla puede hacer empeorar a la diabetes y al contrario el tratamiento periodontal puede mejorar el control glucémico. La buena higiene oral es fundamental para estos pacientes
El dentista puede contribuir al diagnóstico precoz de la diabetes y con sus cuidados (tratamiento de las infecciones orales y entre ellas la periodontitis) ayudar al control de la enfermedad. Puede también ayudar, en colaboración con el médico, a que el paciente mantenga su dieta y su tratamiento, así como hábitos saludables.